MÁLAGA. Las carreteras son el origen de numerosas tragedias cada semana. Familias que se rompen mientras vidas sesgadas en una milésima de segundo descansan bajo una sábana sobre el asfalto. El error humano está detrás de la mayoría de estos siniestros, aunque el estado de las infraestructuras viarias también puede ser un condicionante. El «Informe RACE de evaluación de la red viaria del Estado 2009» recoge que la comunidad andaluza tiene 124 tramos considerados de riesgo y el de mayor de mayor número de accidentes mortales del país, situado en N-435 en Huelva.
Según recoge el citado estudio, la región cuenta con cinco de los 25 tramos de carreteras de mayor riesgo, destacando la provincia onubense con tres. El más peligroso, y que ostenta el dudoso de ocupar la primera plaza en el ranking nacional, comprende entre los kilómetros 104,3 y 129,4, donde en los últimos tres años se han registrado 27 accidentes mortales.
Se da la circunstancia de que el 80 por ciento de estos siniestros lo sufrieron el colectivo de los motoristas, con 6 mortales y 16 graves. El tipo de accidente más frecuentemente en este tramo fue la salida de vía, que se registró en 22 de las 27 ocasiones. Este tramo soporta una intensidad media de vehículos (IMD) de 2.133 vehículos al día.
Un dato que dimensiona la peligrosidad del mismo es que el que ocupa la segunda posición de riesgo, la N-322, entre los kilómetros 412,3 y 424,2, a la altura de Albacete, ha registrado en el mismo periodo de comparación un total de 15 accidentes mortales y graves.
Huelva también concentra otros dos de los 25 trayectos más peligrosos del país y curiosamente uno de ellos, que ocupa la posición 11, también está ubicado en la N-435. Es el espacio que transcurre entre los puntos kilométricos 129,4 y 170,5, cuya tasa de riesgo -definida como el número de accidentes mortales y accidentes graves ocurridos en los últimos tres años por cada 1.000 millones de vehículos y kilómetro- es 226 y la circulación soportada es de una media diaria de 3.600 coches.
Provincias
El tramo entre los kilómetros 222 y 246,2 de la N-322, en Jaén, ocupa el puesto 16; mientras que el espacio que transcurre entre el kilómetro 342 y el 351,9 de la N-340 en la provincia de Granada se sitúan en el escalón décimo sexto.
El estudio de RACE señala que en toda la región hay un total de 124 trayectos conflictivos. Almería es la provincia andaluza con menor número de tramos de riesgo con un total de seis, de los que dos son de grado medio y cuatro de medio o medio-bajo. En el extremo opuesto se sitúa Córdoba, que tiene 23 trayectos peligrosos, de los cuales tres son de riesgo alto y dos de medio.
Málaga es la única provincia de la región que, a pesar de 15 tramos preocupantes, ninguno es de especial riesgo; por el contrario, Granada cuenta con menos kilómetros conflictivos, con 12, pero su red viaria cuenta con ocho de riesgo alto, lo que representa el 67 por ciento de su total.
Una de las conclusiones que se saca de la investigación es que «el mayor porcentaje de tramos con un índice de riesgo alto y medio-alto aparece en los rangos de IMD bajos, disminuyendo a medida que aumenta el tráfico, y llegando a ser nulos cuando la intensidad media de vehículos supera los 20.000 vehículos al día».
Un hecho que los autores del trabajo achacan a que suelen coincidir con los trayectos de vías de gran capacidad en los que se eliminan los adelantamientos con invasión del carril contrario y las intersecciones a nivel, circunstancias que mejoran los valores de seguridad.
Compartelo