En octubre subió un 5% la media mensual de accidentes de tráfico según La Voz de Galicia
Noviembre comenzó también con un alto índice de siniestralidad, ya que en solo dos días hubo seis sucesos.
El mes pasado se registraron 73 accidentes de tráfico en la red viaria de la Costa da Morte, lo que supone un incremento del 5% con respecto a la media mensual de los últimos años. Desde que empezó el 2009, las agrupaciones de Protección Civil han tenido que intervenir en más de seiscientos siniestros. Y noviembre no ha empezado mejor, porque solo entre el domingo y ayer se contabilizaron otros seis.
El más grave tuvo lugar en la madrugada del día 1 en Montecelo, en el límite entre los municipios de Coristanco y Carballo. En un suceso en el que todo indica que se aliaron el alcohol y la velocidad, cinco jóvenes resultaron heridos: el conductor del Ford Focus que, según todos los indicios, provocó el accidente, y los cuatro ocupantes -dos chicas y dos chicos- del Peugeot 309 contra el que chocó. Todos ellos quedaron hospitalizados, en varios casos con pronósticos graves.
Coristanco y, sobre todo, Carballo son los dos municipios de la zona con el mayor índice de siniestralidad. De hecho, de los seis accidentes contabilizados ya en noviembre, cuatro fueron en estos concellos y los dos restantes, en el de Vimianzo.
Entre ellos figura la colisión entre dos vehículos ocurrida alrededor de las nueve de la noche de ayer en el cruce de las calles Vázquez de Parga, Doctor Fleming y Ánxel Fole, en pleno casco urbano carballés. El suceso obligó a intervenir a la Policía Local y a un equipo de Protección Civil porque los coches quedaron en medio de la calzada y dificultaban el tráfico en la zona. Un Renault Mégane, con matrícula 5784 GLJ, que procedía de la Vázquez de Parga, y un Opel Astra, con placas 0278 FZP, que venía de la calle Ánxel Fole, chocaron justo en medio de al intersección. El Astra, en el que viajaban el conductor y una acompañante, presentaba daños en el lateral izquierdo y tenía doblada la rueda delantera de ese mismo lado. En el Megane iba al volante un alumno de autoescuela, acompañado por su monitor y al menos otros dos jóvenes que estaban haciendo prácticas. Todos resultaron ilesos. El vehículo perdió un faro delantero y tenía daños en la defensa y el capó. Los policías se encargaron de regular el tráfico, mientras que el equipo de Protección Civil limpió los restos esparcidos por el asfalto y las grúas de asistencia acudían a retirar los coches siniestrados.







