Las muertes en las carreteras de Málaga continúan descendiendo, pero no entre todos los usuarios de la vía. Los accidentes mortales protagonizados por motoristas ponen la nota negra en las estadísticas, tanto por su elevado número como por cebarse entre la población más joven, tal y como ocurrió ayer en el centro de la capital, en el que perdieron la vida una chica de 19 años y un chico de 25.
En lo que va de año un total de 35 personas han muerto en las autovías y carreteras secundarias de la provincia. De estos, quince iban sobre dos ruedas, según fuentes de Tráfico. En esta cifra no se incluyen los sucesos ocurridos en las calles de la capital ni en el resto de municipios.
Hasta la fecha se han producido 236 accidentes con motocicletas y ciclomotores implicados, con un saldo de 62 heridos graves y 138 heridos leves. Pero uno de los factores más preocupantes es el referido a la edad, pues la mitad de los fallecidos tenían menos de 25 años. Comparativamente, en el caso de los coches el 42% se concentra en la franja de edad de los 25 a los 34 años.
Este hecho viene a respaldar las recientes modificaciones que la Dirección General de Tráfico ha efectuado en las pruebas para la obtención del carné, y que están destinadas tanto a incrementar la edad mínima a la que se pueden conducir las de mayor cilindrada, como a facilitar un acceso progresivo y la adquisición de experiencia al volante.
El buen clima y la creciente afición por este tipo de vehículos hacen de Málaga una de las provincias con mayor siniestralidad de motos en el ámbito nacional. Hasta la fecha, 206 motoristas han perdido la vida en todo el país, un porcentaje menor de los 1.171 fallecidos por accidentes que se han contabilizado.
Vigilancia especial
Los amantes de las dos ruedas tienen rutas predilectas en la provincia, y son precisamente las que concentran la mayoría de los siniestros. Por ello, la Guardia Civil de Tráfico despliega operativos especiales de vigilancia casi todos los fines de semana en estas rutas, apoyados en ocasiones por un helicóptero. Se trata de la N-340, en la travesía de Maro, la A-397 (Entre Ronda y San Pedro Alcántara), la A-374 (Ronda-Sevilla), La A-366 (Coín) y la A-369 (Gaucín). Todas ellas tienen en común su trazado sinuoso.